Un bautizo muy dulce

November 18, 2015

Me encanta organizar fiestas! Da igual el tipo y da igual la ocasión. Lo que importa es celebrar algo, que la gente se lo pase bien y sobretodo que haya pastel (imprescindible).

A mediados de Mayo decidimos bautizar a nuestro peque con una celebración muy íntima donde solo estaba la familia más directa. La ceremonia fue en la Cripta Gaudí de la Colonia Guell (en Sant Boi), patrimonio mundial de la Unesco y con un gran valor arquitectónico ya que Gaudí aplicó allí algunas de sus innovaciones antes de ponerlas en práctica en la Sagrada Familia. Tenía además, valor sentimental que el bautizo fuera allí ya que mi marido es de Sant Boi y de pequeño había pasado muchas tardes en familia jugando por los alrededores.

Como fue una ceremonia de tarde fuimos todos a cenar a un hotel cerca de allí. Y como ya he contado…disfruté como loca preparando algunos detalles y el postre, una candybar llena de dulces y chuches para que todos se pusieran las botas!

Fue bastante estresante organizarlo todo porque por aquel entonces el peque no había cumplido los 5 meses y era un bebé muuy demandante que no dormía nada (de nada) y que lloraba todo el día. Pero los pocos (poquísimos) momentos que tuve disfruté muchísimo. Habían sido 5 meses de dedicación absoluta a mi bebé y esos ratitos handmade me supieron a gloria.

Para decorar la mesa reciclamos algunos de los botes que utilizamos en nuestra boda, un poquito de la recurrente paniculata (la florecilla blanca), un poco de verde para darle color, velas (que nuuunca falten las velas!), confeti de estrellas y tachán! Una mesa muy apañada con un toque primaveral.

Me hacía ilusión hacer el diseño de la minuta (el menú) y de las tarjetas del sitio. Me inspiré en los vinilos en forma de nube que decoran la habitación del peque.

 

Mmm!! Hora del postre! Un trocito de pastel y chuches!

Está claro cómo se llama mi peque, no? jeje. Forré unas letras de cartón con papel de scrap. Queda chulo, verdad? Ahora decoran su habitación. (la E está al revés! ups!)

 

 

El pastel era de Kinder bueno (escandalosamente bueno) y lo encargamos a Cup & Cake de Enrique Granados. Tienen los mejores cupcakes de Barcelona (hemos hecho un exhaustivo trabajo de campo en busca del cupcake perfecto y sin duda, los de Cup & Cake ganan por goleada).

En este rinconcito de la candybar los invitados podían coger su regalito (un imán para la nevera con la foto del peque) y una bolsita para llevarse a casa todas las chuches que quisieran. 

 

 

Ya tengo ganas de organizar otra fiesta! Mmm...de hecho tengo otra a la vuelta de la esquina. El peque cumple 1 año dentro de poco y tengo la cabeza llena de ideas! Yijaaa! ;)

 

                                                              A l e x a n d r a ♥

 

 

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